Se debe entonar una reverencia
al entrar.
estas pisando mis lares
y no me sirve tu boca.
Has de cambiar también de ojos
y tu pulcritud
me exaspera,
pero me contengo por mi contención
soy de educados requiebros
y te consiento,
pero he repetir que tus cejas
me ofenden
como me ofende ese aliento a pipermint
que dejas en mis halls
¿Entendiste mi deseo?
Que bien que así sea
maravillas de pareja que haremos
tú al lado del placer
y yo al lado del dolor.
así equilibramos
y nos admirarán los que burlaban.
Somos dualidad homogénea
limpia de dudas
programada en los cosmos
y derecha a triunfar.
Contentos estamos de que nos visites
y sigas leyendo nuestros deseos
sin el antifaz de tus gafas desmedidas.
sábado, 10 de marzo de 2012
lunes, 5 de marzo de 2012
EN ESTE BLOG SE PUEDE MATAR.-Por Martín Olvido
En este blog se puede pecar,de pecado, de pecador
no hay lugar para confesonarios
y las sirenas han dejado las escamas en el sobretodo
para mostrar la nausea,nauseabunda y deseada
En este blog se puede reir, de sonreir y de sonrisa
durante los momentos de pascua
cuando el mediador implora reverencias
y las vinageras, con vino divino se vacían de vaciar
En este blog se puede matar, de matanza, de matarife
pero no se debe por los emolumentos
y por la propia mascarilla que hay que gastar
para que la sangre no salte de blog en blog.
no hay lugar para confesonarios
y las sirenas han dejado las escamas en el sobretodo
para mostrar la nausea,nauseabunda y deseada
En este blog se puede reir, de sonreir y de sonrisa
durante los momentos de pascua
cuando el mediador implora reverencias
y las vinageras, con vino divino se vacían de vaciar
En este blog se puede matar, de matanza, de matarife
pero no se debe por los emolumentos
y por la propia mascarilla que hay que gastar
para que la sangre no salte de blog en blog.
domingo, 4 de marzo de 2012
AVARA ES LA CONDICIÓN.-Por Martín Olvido
En el desparpajo de los cuerpos
y en el frontispicio de las dudas
dejo mi piel en el biombo
y acudo a los ombligos de promesa.
Sobre una cocacola gasto a Mozart
y mis labios bailan su samba.
mientras Salieri se flagela
con el cimborrio del pagano
Mi condición es moderna
con el cutis de alabastro
me muevo seguro en la pasarela
sabiendo que no puedes ocuparme.
Candida tu voz entre el orgasmo
para no profanar el baptisterio
por mucho que cuartes mi cuerpo
aqui permanezco entre latidos.
y en el frontispicio de las dudas
dejo mi piel en el biombo
y acudo a los ombligos de promesa.
Sobre una cocacola gasto a Mozart
y mis labios bailan su samba.
mientras Salieri se flagela
con el cimborrio del pagano
Mi condición es moderna
con el cutis de alabastro
me muevo seguro en la pasarela
sabiendo que no puedes ocuparme.
Candida tu voz entre el orgasmo
para no profanar el baptisterio
por mucho que cuartes mi cuerpo
aqui permanezco entre latidos.
domingo, 8 de enero de 2012
LA INICIACIÓN.-Por Roberto Cantele

un puñado de arena que a través del viento
viaja en todas y cada una de sus condenas, un tramo infértil de felicidad
porque un día de 1991 escribí mi primer poema
sin saber que con ello
le desordenaría todos y cada uno de los vellos púbicos
a las madres de mis compañeros de escuela. Fui primate
y primate terminaré en esta causa
no sabía
en los terrenos
que estaba entrando
deambulé por el Cementerio Católico
y también por el General
era la época en que los Góticos
se estaban recién cambiando los pañales
en que la marihuana
era sana
tiempos en que Artaud
era más importante que mi padre
tiempos en que me fumaba los bigotes del Bosco
con el único y progresista fin
de sentirle la alopecia al deseo muerto
porque justamente eso, la palabra Muerto
o la palabra Muerte sonaban a paraíso
a caverna de hachís, a las tetas de la Anderson
a la puta madre de las poetisas de este mundo
a sufrir cólicos en medio de un orgasmo drogado
a lamerle la herida sangrante a tu mujer
y decirle que era lo más importante
más aun que la palabra Muerto
o la palabra Muerte
así fue esta especie de circunsición
porque fue como tajearle un pedazo de escroto
a la cordura
cómo no recordar, entonces
ese día de en que hice mi primer poema
día aciago, extraño, eclipsado DE TODO
y apenas llego a casa por la noche
con mi primer poema en una libreta con tapas rojas
y una mosca azul seca pegada en su portada
me dirigí a la nevera
y al abrirla vi que había un cadáver en su interior
morado y con los ojos desorbitados
recién ahí me di cuenta
de qué se trataba este bello oficio
martes, 3 de enero de 2012
PERO MORIRÍA POR TI.- Por Roberto Cantele(Sarco Lange)

te vi haciendo crucigramas
mientras yo me entretenía en obituarios
te vi salpicada de sangre
fastuosa, inmensa y hedionda a lluvia
te vi demasiado hermosa
cortando orquídeas
desde el esqueleto de mi antiguo jardín
(¿recuerdas cuando nos colgamos
del nogal y aquel niñito
se puso a llorar enloquecido?)
déjame marchar, por favor,
no me siento bien, más bien me siento
como el anti-héroe que nos salvó la vida
necesito marcharme
la marea ha subido
y los hombres rana
se han ahogado por falta de oxígeno
y exceso de diarrea
lupus, claveles y ron
años nuevos que llegan
años nuevos que serán nuevamente una masacre
la alternativa más irregular, débil e imperfecta
para continuar llorando
mientras hacemos fila
en los hermosos bancos de nuestra patria
te quiero, mi amor,
pero hoy no te necesito
no puedo sentirme enamorado
mientras el hijo de un dictador norcoreano
juega con sus botoncitos rojos
en la consola brutal de nuestras muertes
pero no todo está perdido
tus enormes ojos pardos
hacen que la acuarela de mi vida
más parezca
un vómito de judías y holocaustos
viernes, 30 de diciembre de 2011
NO ES AMOR LO QUE PROCLAMO:-Ignacio Bellido
No es amor lo que proclamo. Es tan solo el combinado de materias químicas que producen alteraciones en mis neuronas haciéndome ver que el color azul que me ocupaba se ha transformado en rojo y que este rojo prende una llama que advierte de la mutación y el deseo de conjuntarse con un ser equivalente.
Estoy empleando demasiadas palabras, y demasiada cursilería para describir algo que ya se define con autoridad en las revistas de requiebros y claveles o en la copla de la moza que gira sus faldas y su voz a la altura de lo permitido. Es decir:
He de aceptar que el amor es un espacio luminoso
Es una atracción de variopintos.
Es una noche de crisantemos.
Es la elevación tántrica sobre los deseos mundanos y considerados vulgares desde alturas tibetanas.
Es la rehostia en su presencia.
Y sobre todo es la proclamación de los extraños giros del hombre.
He comprendido después de releer estas anteriores frases, que el filtro de mis ideas necesita un recambio
Y una puesta al día en la meditación.
Giro y giro y vuelvo a girar sobre esta dichosa palabra que tanto nos condiciona, y he de rendirme a la solera de que es imposible acotarla.
Por lo que cuando entramos en el mundo poético para definir zarandajas amorosas y demás vidas mías te amo bajo la Luna , hemos de saber que podemos llenar de rábanos que han renegado de sus hojas, al hombre/mujer de intenciones nada profanas, que se ha acercado a tus escritos para deleitarse/comprenderte.
Sea pues tenida en cuenta esta intención.
jueves, 29 de diciembre de 2011
ANGUSTIAS.-Por Walter Faila
Ésta noche soy el vencedor de la memoria
y emergen necesidades como un arroyo turbio
desde el océano de mi pecho.
Mi destino de rumbo aun no sabe su meta,
y regreso sin ir,
por un cofrade de natalidades perversas,
por los suburbios de los mercados,
donde mendigan los pájaros las migajas de las luces,
y los hombres le hacen el amor a las sombras de la miseria.
No quiero evadirme del espanto de la risa,
ni reírme espantado de todos los recuerdos,
solo quiero naufragar,
abrazado a mi madera de saudades
y escribir un poema que se desangre,
entre ausencias y tristezas.
Por eso te pido
No me niegues la hoguera del infierno,
no me hundas en antagónicos olvidos
Déjame desmembrar el esqueleto del enigma
y besar los labios de la muerte
Es necesario desfallecer entre el oleaje de los verbos
y enfermar una vez más ante el evento inevitable.
No te olvides que agonizo entre tus brazos
No abandones mis residuos de aire y de materia
No me dejes caminando
en la sordera de un crepúsculo,
con el grito adherido a los biombos de la idea.
Estoy golpeando mi propia puerta,
atiende por favor, mi súbito reclamo
Que su silencio trenza rastros
en la peregrinación interminable de todas mis angustias
y es mi alfabeto silvestre
un cachorro extraviado en el papiro su alma.-
Walter Faila
y emergen necesidades como un arroyo turbio
desde el océano de mi pecho.
Mi destino de rumbo aun no sabe su meta,
y regreso sin ir,
por un cofrade de natalidades perversas,
por los suburbios de los mercados,
donde mendigan los pájaros las migajas de las luces,
y los hombres le hacen el amor a las sombras de la miseria.
No quiero evadirme del espanto de la risa,
ni reírme espantado de todos los recuerdos,
solo quiero naufragar,
abrazado a mi madera de saudades
y escribir un poema que se desangre,
entre ausencias y tristezas.
Por eso te pido
No me niegues la hoguera del infierno,
no me hundas en antagónicos olvidos
Déjame desmembrar el esqueleto del enigma
y besar los labios de la muerte
Es necesario desfallecer entre el oleaje de los verbos
y enfermar una vez más ante el evento inevitable.
No te olvides que agonizo entre tus brazos
No abandones mis residuos de aire y de materia
No me dejes caminando
en la sordera de un crepúsculo,
con el grito adherido a los biombos de la idea.
Estoy golpeando mi propia puerta,
atiende por favor, mi súbito reclamo
Que su silencio trenza rastros
en la peregrinación interminable de todas mis angustias
y es mi alfabeto silvestre
un cachorro extraviado en el papiro su alma.-
Walter Faila
PARAISO DEL SILENCIO.-Por Rossana Arellano
Ya tengo mi jardín,
allá donde el cuerpo dejó de soñar la jaula pequeña,
allá donde se agarran los ojos
a la chispa de luz de mil océanos estelares,
allá al sur de la arrogancia
donde se borran los muertos,
aquellos que no dejamos recojan
nuestra letra escrita a sangre.
¿Y que es la flor sin su tallo ni hoja?
¿Qué es la flor sin su corola y pistilo?
Ya nada en absoluto
sostiene el invisible de esta tierra oscura
así, caminamos el tiempo de lo mismo.
Yo, existo,
trepando hojas oscuras
en la tierra de nadie,
luego pulverizo la estrella
que escribió hace tantos siglos un nombre
¿A que fin la llama ahogada de mi letra?
Sumo al infinito mi cicatriz profunda, la dejo ser.
Fugitiva, como corola al aire
que no sabe cantar sus lamentos,
porque le preñaron hastío al rocío,
cuando la línea pura, arde
el trozo de tiempo, arde
el hombre oprimido, arde
y la boca que espera unos labios en flor
no halla su nocturno en este infierno.
Un desgarro entre los huesos al matutino
se ciñe y aguarda a la cintura del viento.
La ceremonia del día
en su rutina de diminuto reloj,
allá, en el paraíso del silencio.
Yo, flor y semilla de holocaustos
Yo, esqueleto solitario
Yo, ave migratoria.
Me declaro canto salvaje,
raíz desnuda procreando en infinitos.
Rossana Arellano
allá donde el cuerpo dejó de soñar la jaula pequeña,
allá donde se agarran los ojos
a la chispa de luz de mil océanos estelares,
allá al sur de la arrogancia
donde se borran los muertos,
aquellos que no dejamos recojan
nuestra letra escrita a sangre.
¿Y que es la flor sin su tallo ni hoja?
¿Qué es la flor sin su corola y pistilo?
Ya nada en absoluto
sostiene el invisible de esta tierra oscura
así, caminamos el tiempo de lo mismo.
Yo, existo,
trepando hojas oscuras
en la tierra de nadie,
luego pulverizo la estrella
que escribió hace tantos siglos un nombre
¿A que fin la llama ahogada de mi letra?
Sumo al infinito mi cicatriz profunda, la dejo ser.
Fugitiva, como corola al aire
que no sabe cantar sus lamentos,
porque le preñaron hastío al rocío,
cuando la línea pura, arde
el trozo de tiempo, arde
el hombre oprimido, arde
y la boca que espera unos labios en flor
no halla su nocturno en este infierno.
Un desgarro entre los huesos al matutino
se ciñe y aguarda a la cintura del viento.
La ceremonia del día
en su rutina de diminuto reloj,
allá, en el paraíso del silencio.
Yo, flor y semilla de holocaustos
Yo, esqueleto solitario
Yo, ave migratoria.
Me declaro canto salvaje,
raíz desnuda procreando en infinitos.
Rossana Arellano
RUE SAINT PLACE.- Por Iben Xavier
tantos mensajes lanzados al mar
y cartas dibujadas en tu nimbo
Ya regresaron esas noches
veinte años de ausencia
veinte años de olvido
de buscar en otras
tus ojos de cobre
y correr detrás
de cuerpos
vacíos.
Iben Xavier
UN INSTANTE EN NEW YORK.-Por Ignacio Bellido
El rascacielos cambia su constante
entre las aguas
en lo mortífero de la leyenda
sobre las antenas de provocación.
Algunos pájaros silban en las azoteas
y planean su programa
sobre las vidrieras de Wall Street.
Huele a color carcomido
a mensajes de subway
a restos de celuloide.
En Times Square
el reloj no pretende modificaciones
y mantiene al mendigo
que fuerza su mano en la entelequia.
Ha llegado el momento
de integrarse en una cueva de jazz.
entre las aguas
en lo mortífero de la leyenda
sobre las antenas de provocación.
Algunos pájaros silban en las azoteas
y planean su programa
sobre las vidrieras de Wall Street.
Huele a color carcomido
a mensajes de subway
a restos de celuloide.
En Times Square
el reloj no pretende modificaciones
y mantiene al mendigo
que fuerza su mano en la entelequia.
Ha llegado el momento
de integrarse en una cueva de jazz.
HAY QUE ARAÑAR LA TIERRA.-Por Ignacio Bellido
Nadie muere en la ausencia
Ni nadie sacrifica la armonía del cisne con la mirada.
Todo adquiere proporciones de bondad
Cuando hemos sabido comprender
La mirada del animal amigo que entrega a nuestro lado
Su gran caricia, y permanece junto a la luz.
Es así
Y no hemos de pensar que el mundo sea un improperio
Ni un manojo de violetas ajadas.
NI el desentono de un proscenio con cantante incluido.
Todo ofrece su pétalo y también su desarmonía
Todo ha de evaluarse sin necesidad de arrancar las hojas para
Fingir la belleza de un otoño.
Hemos de permanecer
Sobre la inmovilidad de los astros que nos mantienen.
Y sobre el brillo del pequeño cristal
Que prefirió quedarse en las lindes de un camino.
Ahh nuestra savia
Nuestro lamento nacarado
Esa señal que perdura en presencia de madre.
Ahhh nuestro pecado
Y nuestra manzana
Y el improperio
Y la señal acústica del impaciente que revienta la noche
Todo ello Señor de magnitudes,
Está conformando nuestro decir
Y me pierdo en la primera esquina
Y extiendo mi mano de imploración
Para recibir la enseña del amigo
Que también ronda en su condescendencia sobre los tejados
Que no quieren continuar siendo escudo de la infamia.
¿Cómo explicar al rascacielos
Lo ingratos de sus noches?
¿Cómo señalar al mendigo
Que la salvación está al lado de su lamento?
¡Cómo se invierte el mundo!
Y no hay arriero que pueda subir su carro a las montañas
ni prestamista de bondades.
Hay que arañar la tierra
Cuando el agua manifiesta su rechazo
Y escribir la primera letra de otro alfabeto.
Donde brilla la presencia de la madre
Ofreciendo de nuevo su claustro
Para el regreso.
Dejemos al mar en su reposo de madrugadas,
Él también espera
El también reniega de las gaviotas que no supieron comprender.
Por eso hagamos fantasía
Y proclamemos que el mar no existe
Ni existe la montaña de bendiciones
Ni siquiera la culpa nos acecha.
Escribamos sobre nuestra piel
Los versos de Hölderlin,
En su locura de entrega
O el llanto del poeta en la incomprensión.
Vamos a revertir el camino
Y elijamos al sauce como entrega
Para que nos represente ante el agua.
¿Cómo nacer de nuevo?
Dónde está el aposento que alivia la sequedad de nuestras hojas?
Dónde se perdió la armonía?
¿Quien mantiene la promesa de una salvación
Basada en las genuflexiones?.
Hoy he de silenciar
Para que no maltratéis mi silueta con los dardos de arrogancia..
Hoy he dibujado vuestro rostro
En la arena de mi huerto
Para saber de vuestra huellas
Cuando el maligno os obliga en las noches.
Hoy he sabido custodiar mi huerto.
Y bendigo los senderos de vuestras manos
Para que, juntos podamos entregarnos al nuevo pentagrama.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
67 VERSOS EN RECUERDO DE DADÁ.-Juan Eduardo Cirlot
El uno se arrodilla dulcemente
el dos tiene las trenzas de papel,
el tres llena de plata los triángulos,
el cuatro no solloza,
el cinco no devora el Firmamento,
el seis no dice nada a las serpientes,
el siete se recoge en las miradas,
el ocho tiene casas y ciudades,
el nueve canta a veces con voz triste,
el diez abre sus ojos en el mar,
el once sabe música,
el doce alienta lámparas,
el trece vive sólo en los desvanes,
el catorce suplica,
el quince llama y grita,
el dieciséis escucha,
el diecisiete busca,
el dieciocho quema,
el diecinueve sube,
el veinte vuela ardiendo por el aire,
el veintiuno cae,
el veintidós espera,
el veintitrés adora los vestidos,
el veinticuatro sabe matemáticas,
el veinticinco magia,
el veintiséis amor,
el veintisiete guerra,
el veintiocho estrellas,
el veintinueve luna,
el treinta tiene garras de cerezo,
el treinta y uno flota,
el treinta y dos destruye los anillos,
el treinta y tres anula los espacios,
el treinta y cuatro ruge,
el treinta y cinco vive lejos,
el treinta y seis conoce la amargura,
el treinta y siete fulge,
el treinta y ocho baja,
el treinta y nueve quiebra torres,
el cuarenta se expresa,
pero el cuarenta y uno tiene páginas,
donde el cuarenta y dos halla su espejo,
donde el cuarenta y tres se desmenuza,
en el cuarenta y cuatro anidan tigres,
en el cuarenta y cinco monumentos,
en el cuarenta y seis hay una espiga,
en el cuarenta y siete distracciones,
detrás vienen cuarenta y ocho pensamientos,
cuarenta y nueve signos,
cincuenta cruces,
cincuenta y una lágrimas,
cincuenta y dos mujeres,
cincuenta y tres desiertos,
cincuenta y cuatro pianos,
para cincuenta y cinco partituras,
para cincuenta y seis sonidos,
cincuenta y siete soles,
cincuenta y ocho perlas,
cincuenta y nueve bocas,
sesenta muertes,
sesenta y una llagas,
sesenta y dos pirámides,
sesenta y tres adioses,
sesenta y cuatro diccionarios,
sesenta y cinco sentimientos,
sesenta y seis recuerdos,
sesenta y siete flores.
AÚN.-Por Arturo Borra
un río humano que arrastra el limo
indiferente: remo para no ahogarme:
los edificios miran y miran los muros
y la gente que apenas comprende la noche
sobre los mástiles
despiertan subterráneos/ tanta carrera a ningún lado
la sombra que se desplaza cuando quiero asirla
despierta el sonido del viento/las razas hundidas /esta lengua cansada
de tanto callar
mundos amontonados
dentro/ confundidos
rabiosos como las plegarias
la hoja despierta
arrugada con trazas de nadie
estas ganas a pesar de nada/ este murmullo
en el que insisto
aún
en medio del agua
De Umbrales del naufragio, Baile del Sol, Tenerife, 2010.
martes, 27 de diciembre de 2011
NUNCA LA LUCHA.-Por Roberto Cantele

cualquier fruta, cualquier mar y parronal
cualquier mimo con bronconeumonía
puede hacerme bien en esta noche
en que los niños temen demasiado a sus padres masculinos
han dicho los que saben
que entre los pliegues azules
que algunos vemos en el viento norte de la tarde
hay verdades que ya no están
las verdades esenciales YA NO ESTÁN
o tal vez están
pero están ocultas
pues no hay que olvidar
que hay sitios en el medio del ozono
que están siendo agujereados con calambres
entonces nada valdrá ya la pena, ¿es que no lo entiendes?
estamos por empezar a ver
los trucos de cadmio que el tiempo
ha envasado con tanta devoción
(toma tu cartón de vino
y elabora una carta magna
así, sin avisarle a nadie
lúcete con una nueva constitución)
y no podremos hacer nada, serán demasiados
los ojos vidriosos que nos vigilarán
los videntes pronto serán
Los nuevos vagabundos
los nuevos
elegidos
y entre la divina matanza
nos veremos tomados de la mano
sobre nubes de celofán y macramé
los padres y las madres y los abuelos
detrás de nosotros
los hijos, las hijas, las mascotas
delante de nosotros
el bien, el mal, la omisión
adentro de los oídos
luchando
siempre luchando
por volverse a ver en uno mismo
y es por eso
que estamos cansados
quizás es por eso
que hablamos de la muerte
amando tanto la vida
y a la vez le arrancamos
trozos de piel a nuestros recuerdos
con el único y sagrado fin
de volver alguna vez
a estas calles de tierra
a estos tranques oscuros
repletos de álamos y gnomos
volver a sentir el abrazo obrero
de una corriente de aire demente y sin sentido
como aquel día
en que juraste a los siete vientos
que todo en tu vida fue una coincidencia
y apenas jurado el vomicidio
cientos de pájaros azules
se estrellaron contra tu ventana
y tú como si nada
te fumaste todos y cada uno
de los odiosos unicornios de tu locura
tu fe
es mi desesperanza
MEMORIAS.-Por Adriana Graciela Pardo
Y viven
viven las memorias
aun en los rincones
donde su atisbo las silencia.
Viven
acaso macilentas
por el aire polvoriento
que intenta sofocarlas.
Respiran
el puro aliento
que batalla y no concede.
POEMAS DE SU PRIMER LIBRO "El Jornal" .-José Miguel Ullán
I
Amatando el candil
tan en mi hogar.
Y, sin embargo
cósmico.
II
y que fuera del pueblo
sin el baile arrimado
del domingo
la multa del alcalde
el recibo del médico
el subsidico del viejo
la extremaución del cura
las chancas con su escándalo
las patatas viudas
el otoño con siega
o ya veremos?
III
Estripa
terrones
Paco.
Estripa
pasado,
amigo,
(Por estripar, estripará!)
Bien madrugaba el galán
Madrugaba.
Madrugaba.
IV
hoy tengo
una pedrea
un tocino bien rancio
una espita algo floja
calcetines olientes
un santocristo añejo
tibio estiercol
loado sea dios!
V
si tuviera un sabado
y un hijo
pero el sabado
no
y el hijo
dicen
que en alemania
dicen
VI
"La espera sosegada"
VICENTE ALEIXANDRE
se te dará
el amor
cuando la siega
cuando vayas al surco
y los calores
cuando las sopas de ajo
y ni un mal catre
cuando ya se predicen
los bautizos
precipitadamente.
Esta primera edicción de "El Jornal" se terminó de imprimir el 16 de Octubre de 1965.En Gráficas VITOR.Salamanca.
Amatando el candil
tan en mi hogar.
Y, sin embargo
cósmico.
II
y que fuera del pueblo
sin el baile arrimado
del domingo
la multa del alcalde
el recibo del médico
el subsidico del viejo
la extremaución del cura
las chancas con su escándalo
las patatas viudas
el otoño con siega
o ya veremos?
III
Estripa
terrones
Paco.
Estripa
pasado,
amigo,
(Por estripar, estripará!)
Bien madrugaba el galán
Madrugaba.
Madrugaba.
IV
hoy tengo
una pedrea
un tocino bien rancio
una espita algo floja
calcetines olientes
un santocristo añejo
tibio estiercol
loado sea dios!
V
si tuviera un sabado
y un hijo
pero el sabado
no
y el hijo
dicen
que en alemania
dicen
VI
"La espera sosegada"
VICENTE ALEIXANDRE
se te dará
el amor
cuando la siega
cuando vayas al surco
y los calores
cuando las sopas de ajo
y ni un mal catre
cuando ya se predicen
los bautizos
precipitadamente.
Esta primera edicción de "El Jornal" se terminó de imprimir el 16 de Octubre de 1965.En Gráficas VITOR.Salamanca.
SIN TÍTULO.-Por Laura Giordani
El tizne en las mejillas,
el perfume a muerte temprana,
la noche cubriendo la orografía
cárdena de tu cuerpo
con todos los relieves del maltrato,
tu sombra menuda repartiéndose,
haciéndote
cada vez más inconsistente
en el asfalto y las nubes
a contramano, duelen.
El zócalo de almohada,
la bolsita de pegamento,
su nana mortal contra la boca.
Te van endureciendo las esquinas:
sus ángulos cada vez más agudos
decapitan candores, desdicen
las mieles y vas cayendo sin cese
sobre las crestas frías del alba.
Duele la indiferencia:
esa extensión de sien a sien
donde se evapora el llanto
tan rápido
el perfume a muerte temprana,
la noche cubriendo la orografía
cárdena de tu cuerpo
con todos los relieves del maltrato,
tu sombra menuda repartiéndose,
haciéndote
cada vez más inconsistente
en el asfalto y las nubes
a contramano, duelen.
El zócalo de almohada,
la bolsita de pegamento,
su nana mortal contra la boca.
Te van endureciendo las esquinas:
sus ángulos cada vez más agudos
decapitan candores, desdicen
las mieles y vas cayendo sin cese
sobre las crestas frías del alba.
Duele la indiferencia:
esa extensión de sien a sien
donde se evapora el llanto
tan rápido
EL UMBRAL.-Por Félix Gala Pastor
Con la mochila al hombro, repleta de temores,
atravieso el umbral del alma mía.
Se queda atrás el Sol, un cielo puro,
montañas azuladas, de altas y níveas cumbres
y, aquí cerca, los prados florecidos
de mi remota juventud ardiente.
Pero ahora, en el otoño de mi vida,
el miedo me atenaza el corazón,
siento como un vacío en las entrañas,
me cuesta respirar,
me asfixia la humedad de la caverna,
me asustan los sonidos guturales
que vienen de lo hondo.
conturbando mi espíritu
Mas se cerró el portón y no hay modo de abrirlo.
Sólo me resta huir hacia delante;
aprieto el cinturón, los pocos dientes
y los cordeles de mis raídas botas
y, a tientas, voy bajando al precipicio,
me integro en la negrura
en donde, agazapado, me aguarda Lucifer...
De “Paisajes interiores”
atravieso el umbral del alma mía.
Se queda atrás el Sol, un cielo puro,
montañas azuladas, de altas y níveas cumbres
y, aquí cerca, los prados florecidos
de mi remota juventud ardiente.
Pero ahora, en el otoño de mi vida,
el miedo me atenaza el corazón,
siento como un vacío en las entrañas,
me cuesta respirar,
me asfixia la humedad de la caverna,
me asustan los sonidos guturales
que vienen de lo hondo.
conturbando mi espíritu
Mas se cerró el portón y no hay modo de abrirlo.
Sólo me resta huir hacia delante;
aprieto el cinturón, los pocos dientes
y los cordeles de mis raídas botas
y, a tientas, voy bajando al precipicio,
me integro en la negrura
en donde, agazapado, me aguarda Lucifer...
De “Paisajes interiores”
VEGA CEREZO: SU VIVIR SOÑADO.-Por José Martín Barrigós
VEGA CEREZO: SU VIVIR SOÑADO
Un soplo alterno, leve
me entrega ese tesoro
exactamente el ritmo
de tu vivir soñado.
Luis Cernuda
Que no se engañe nadie, no
es una sirena,
ni está dormida, no. Pasa
que cuando sueña
y escribe versos sobre las paredes
de su dormitorio
se le olvida quien es
y hasta su nombre, ebria de sal,
porque ese mar que evoca, informe y hondo,
está siempre detrás
del oleaje de sus ensoñaciones.
Pero yo sé
que su esencia y raices son las de la natura vegetal
del más fertil trigal, viña o vergel
con mollares entrañas maternales,
fecundas y amorosas,
en premanente trémulo
de un latir de cosechas candeales, maduradas al sol
que ha dibujado en el cuaderno de primaria
de su autobiografia.
Amarillo y burlon,
lo pinta,
con rayas y con rayos,
para dorar el mar de mieses que serán pan
aun salpicado de amapolas y las azules risas
de las correhuelas.
Yo la conozco
y sé
que indomita y silvestre, ella
se quiere libre hasta de sí y de su prosapia,
y, por demás, del ensimismamiento preterido,
para estar disponible y hecha hogaza
que se parte y reparte, dádiva rediviva
bien donada,
en su don de ebriedad delicuescente.
Es tierra de labor, tempero puro,
pero ocurre que cuando el soplo de la inspiracion
la aventa,
la tritura y transmuta,
hasta diluir sus grumos terrenales,
la deshace y re-crea en un etéreo humor
de inmensidad azul inenarrable
fácil de confundir con el mar de su ensueño
en el que nada cuando vuela
y cree que nos salpica con su risa y su son tan entero y sonoro.
Luego sueña
en verdad
y cuando sueña
renace mitad pez y mitad hembra
(unas veces la mitad de arriba
para respirar la burbujas de libertad del agua,
otras la mitad de abajo
para dejarse fecundar por el plancton nutricio de las náyades),
en resumen,
no quiere ser de nadie. Se atomiza
en una grácil y límpida poética versal
cuya emocion retumba como un trueno
cuando suspira
para reverdecer el bravio de la rumia de la rutina ruin,
a la sazón y casi siempre, insípida
como los besos protocolarios
de entre los sub-secretarios de la UE en la TV.
A la pregunta de quién digo que es, en conclusión,
respondo: unas veces Zoé
y las más Alfonsina,
en su pasión ferviente
como el desperezarse de las prímulas
en el jardin de las Espérides, imprevisible
música, tal cual ella la inventa y la interpreta.
Hay que quererla así, indómita
y (presunta) sirena
en duermevela.
Y, como Ulises, yo
entregado al hechizo de su canto.
DECREPITUD.- Por Carlos Marzal
Asilados en una infancia obscena,
en el exilio de su misma sombra,
desde un limbo de hielo,
derritiéndose,
los viejos testimonian, sin enigma,
sobre el enigma viejo de estar vivo.
Gota a gota en presente, son futuro,
evanescencia al fin fuera de tiempo,
que en la fronda del tiempo anda perdida.
Espectros de la carne en su derrota,
se acogen al sagrado de la carne,
que en deserción de sí no los ampara.
pabilos sin fulgor de inteligencia,
arden a fuego extinto en su hendidura,
ascuas de quienes fueron, balbucientes.
Isla del fin del mundo, conmovidos,
vemos flotar en pasmo la vejez,
a la lunar deriva del asombro.
Nos resulta del todo inconcebible
nuestra decrepitud, nuestra mudanza
hasta desconocernos en nosotros
y en nosotros errar entre lo ajeno.
Cómo subsiste ciega la energía
en su impúdico afán de propagarse.
Madre senilidad, nunca te amamos.
Madre senilidad, no te amaremos.
Qué frágil, en su ser, la fortaleza.
Qué sólido el vivir, de sumo frágil.
De "Metales Pesados" 2001
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